Creando Tu Vida 
una nueva forma de vivir
Embajada de Paz
Queridos miembros,| El contenido de este sitio no pretende reemplazar o sustituir los cuidados o sugerencias médicas. Si estás en tratamiento sobre algún desorden físico o emocional, en psicoterapia, tienes convulsiones o sufres de cualquier otra enfermedad, sugerimos que consultes a tu médico o terapeuta y obtengas consejos de dichos especialistas antes de utilizar cualquier información que se presente en CreandoTu Vida.com. CreandoTu Vida.com no se hace responsable en absoluto del uso inapropiado de la información que su sitio provee. |
constantemente, a veces de un día a otro y en ocasiones hasta de un momento a otro. Viéndolo hoy en día los posibles motivos de mis estados de ánimo estaban motivados por tres razones en general: circunstancias de la vida, causas físicas y causas psicológicas. Las circunstancias de la vida fueron una serie de eventos sobre los que yo no tuve control, como la muerte de mi papá y el traslado de mi familia (mi mamá y yo) de la Argentina a los Estados Unidos y otros… como mis dos matrimonios que terminaron en divorcio, cambios tajantes de domicilio y pérdidas de trabajo que es muy posible yo habría podido controlar si hubiese entendido cómo hacerlo en ese momento. Los motivos físicos incluyeron los cambios drásticos de mi cuerpo, producidos por las hormonas, y otros malestares físicos los cuales también podría haber controlado mejor, como una úlcera estomacal, anemia e hipertensión.
ánimo iba a cambiar radicalmente porque siempre había soñado con tenerlos. Cuando nacieron mis hijos me produjeron una felicidad inmensa. Yo siempre he visto la experiencia de ser madre como algo que le da a uno razón para vivir. Sin embargo hace diez años atrás, a causa de varias situaciones amargas en mi vida caí nuevamente en una depresión horrible y ni siquiera la presencia de mis hijos fue suficiente para pararla. Tal es así que otra vez consideré la muerte como una posible solución. En ese entonces veía mi vida como un una pieza de cristal que se había quebrado ya tantas veces que el pegamento no era suficiente para hacerla fuerte y que en cualquier momento se derrumbaría nuevamente. Esto me hacía sentir como que mi vida se reducía simplemente a levantarme todos los días y seguir luchando, sin poder darme el lujo de poder disfrutar plenamente porque en cualquier momento iba a ocurrir lo inevitable -algo me tumbaría nuevamente. 