Creando Tu Vida 
una nueva forma de vivir
Embajada de Paz
Queridos miembros,| El contenido de este sitio no pretende reemplazar o sustituir los cuidados o sugerencias médicas. Si estás en tratamiento sobre algún desorden físico o emocional, en psicoterapia, tienes convulsiones o sufres de cualquier otra enfermedad, sugerimos que consultes a tu médico o terapeuta y obtengas consejos de dichos especialistas antes de utilizar cualquier información que se presente en CreandoTu Vida.com. CreandoTu Vida.com no se hace responsable en absoluto del uso inapropiado de la información que su sitio provee. |
"Lo
más importante que aprendí fue que todos tenemos la fortaleza para
afrontar las cosas que no podemos cambiar, la capacidad para perdonar y
cambiar y así mejorar nuestra vida. Aprendí que nadie tiene el derecho
ni el poder de destrozar tu vida, destruir tus ilusiones y hacerte
sentir culpable, a menos que tú se lo permitas. Aprendí que no importa cómo sucedan
las situaciones en nuestra vida, siempre estamos en brazos de lo
Divino, que es justamente donde encontramos nuestra fuerza." Carmen
E. |
Mucho se ha escrito sobre el perdón. Desde niños aprendemos, principalmente en la escuela, que debemos perdonar al prójimo. Pareciera que es algo tan simple, “….me lastimaste pero te perdono.” Puede ser fácil en pequeñas situaciones como en juegos infantiles donde alguien sale lastimado o a veces, en discusiones de adultos donde se dicen palabras hirientes, mayormente de manera inconsciente. De alguna forma, siempre tendemos a pedir perdón y a perdonar, pero poco se habla sobre el perdón en situaciones más complejas.
Sólo le pedí a Paula que me acompañara a casa y que después hablaríamos. Desde ese momento todo cambió en mi vida. Sentí como si algo se había quebrado dentro de mí. No podía entender por qué me había sucedido algo así. Traté de buscar una respuesta, traté de recordar y no lo conseguía, necesitaba contarlo, pero cada vez que intentaba hacerlo la culpa y el miedo se apoderaban de mí. Pensé muchas veces en poner una denuncia pero nunca fui lo suficientemente valiente para hacerlo, no sabía cómo afrontarlo. Viví mucho tiempo con eso bien guardado. Mi comportamiento cambió mucho, dejé de interesarme por los estudios, me dejé llevar muchas veces por el alcohol y comencé a deprimirme. Me alejé de mis amigos, en varias ocasiones intenté acabar con mi vida y comencé a hacerme daño. Me convertí en una persona completamente desconfiada, rebelde y me perdí. 